Redactar un  CV: Aspectos básicos.

Como redactar un CV

 

El CV es uno de los elementos clave en la selección de personal, es el documento que nos permitirá la posibilidad  de mantener una entrevista con la empresa o con el consultor de selección. Por lo tanto, redactar un CV es la primera tarea primordial a llevar  a cabo cuando se busca trabajo. Pero no se puede redactar de cualquier forma. Vamos a comentar algunos aspectos básicos.

Hay que tener en cuenta que la persona encargada de realizar la selección de personal tiene que revisar, analizar y filtrar cientos de curriculums. En muy poco tiempo tiene que decidir si incluir o no un determinado CV en el proceso.

Por lo tanto hay que cuidar tanto la forma como el contenido de dicho documento para que no descarten nuestro CV por una mala presentación o un contenido inadecuado.

Los aspectos básicos que hay que tener en cuenta son los siguientes:

Presentación del CV

El aspecto visual del CV es de crucial importancia, a “primera vista” el CV nos debe invitar a seguir leyéndolo: debe atraer por su claridad, limpieza, orden y estructura.

No se debe abusar de negritas, cursivas,  mayúsculas ni de estilos excesivamente recargados. Hay que cuidar los espaciados y las sangrías.

El tipo y tamaño de letra también es importante: tipografías como la de tipo Arial de tamaño 10 son siempre adecuadas.

Cuidado con utilizar tipografías excesivamente “estilosas” o de tamaño excesivamente grande o pequeño. Tampoco resulta recomendable insertar excesivos cuadros de texto o de imágenes.

Contenido del CV

Siempre recomendamos que se redacten los CV personalizados para cada puesto de trabajo, destacando aquellos aspectos que se requieran para cada uno de ellos.

Para ello, se puede redactar un CV general y después se pueden introducir modificaciones según la oferta de trabajo o empresa  a la que se envíe el CV.

Una buena práctica es la de analizar a fondo los requerimientos de la oferta de trabajo e investigar  a la empresa: de esta manera podremos introducir palabras clave en nuestro CV que sintonicen con el puesto y/o empresa. Esto es especialmente relevante ya que muchas empresas buscan los CVs entre su base de datos mediante el uso de palabras clave o keywords.

Formación y formación complementaria

Un error común con el que nos encontramos es la de incluir en un mismo apartado la formación del candidato –cursada en  escuelas y/o universidades que acreditan la posesión de un título oficial- con la formación complementaria que generalmente se refiere a cursos o seminarios.

Se deben separar estos apartados y en el de formación complementaria incluir sobre todo aquellos cursos que tengan especial relevancia para la empresa u oferta de empleo. No se debe incluir en este apartado los idiomas que posea el candidato, éstos se deben incluir en un apartado específico de idiomas.

Asimismo, se debe incluir en todos los casos la escuela y/o Universidad en la que se haya cursado la formación así como la fecha de inicio y la fecha de finalización.

Experiencia profesional

El tipo más común de mostrar la información es el CV cronológico.

La característica principal de este tipo de curriculum vitae es la enumeración de los trabajos realizados desde el cargo más reciente al a más antiguo –también en sentido contrario-.  Hay que asegurarse de incluir fechas, título del trabajo, nombre de la empresa y una breve descripción de las funciones y responsabilidades. No hay que olvidar incluir los logros obtenidos y si se pueden cuantificar, mejor: Diseñé, alcancé, conseguí….

Idiomas

Indica el idioma y el grado de dominio conseguido. Si posees algún título o certificado inclúyelo.

Buen ejemplo:

Inglés. Alto nivel en lectura y conversación. Muy alto en redacción. First Certificate obtenido en el año 2012. Actualmente cursando Advanced.

Mal ejemplo

Inglés nivel medio.

Informática

En general, salvo que sean puestos informáticos,  lo que suelen pedir las empresas es que los candidatos tengan un dominio a nivel de usuario de programas tipo Microsoft Office.