SATISFACCION

Las actitudes de los empleados son relevantes para las empresas desde el momento en que está demostrado que éstas tienen un impacto en el comportamiento de los individuos. La más importante de todas ellas es la satisfacción hacia el trabajo.

Las actitudes en general reflejan cómo se siente alguien respecto de algo, si les gusta o no les gusta, además las investigaciones concluyen que por lo general las personas buscan que haya consistencia entre sus actitudes y su comportamiento: las personas estarán más predispuestas a hacer lo que les gusta y evitarán lo que les disgusta.

Evidentemente no se pueden estudiar todas las actitudes de los individuos y desde el punto de vista de comportamiento de los individuos en las empresas únicamente  tienen relevancia las siguientes actitudes hacia el trabajo: (1) la satisfacción del individuo respecto a su trabajo, (2) el compromiso organizacional o grado en el que un empleado se identifica con una organización , (3) el involucramiento del empleado respecto a su trabajo o grado en el que una persona se identifica psicológicamente con su empleo y (4) la identificación del empleado que mezcla varias de las actitudes anteriores, ya que es una suma del involucramiento, satisfacción y entusiasmo de un individuo con el trabajo que realiza.

Debido a la gran importancia que los investigadores en comportamiento organizacional han dado a la satisfacción en el trabajo, vamos a revisar esta actitud con detalle.

Definición de satisfacción en el trabajo

Consiste en la sensación positiva sobre el trabajo propio que surge de la evaluación de sus características. Como hemos comentado antes, si un individuo tiene una actitud positiva respecto a algo tendrá una consecuencia en su comportamiento, luego si a un individuo “le gusta” su trabajo tenderá a querer hacerlo sin que le suponga una obligación impuesta. Pensemos en una empresa que tenga empleados satisfechos y es fácil imaginar que es menos probable que se produzcan rotaciones, ausentismos, comportamientos negativos y  probablemente el desempeño en el trabajo será mejor. Por lo tanto, un objetivo que se debe marcar las empresas es contar con empleados satisfechos.

Pero ¿de qué depende que un individuo muestre satisfacción en el trabajo?¿cómo puede controlar la organización el nivel de satisfacción de sus empleados?

Contar con empleados satisfechos depende de (1) factores propiciados por la propia empresa y de (2) factores intrínsecos al individuo.

(1) Factores controlados por la empresa:

Existen evidencias que señalan que la empresa debe asegurarse cumplir unos requisitos que conducen a niveles altos de satisfacción como son que la remuneración sea justa y adecuada, se propicie un buen ambiente laboral, que la naturaleza de las actividades a desarrollar sean motivantes, que exista un adecuado feedback por parte de los superiores  y unas condiciones apropiadas de trabajo.

(2) Factores intrínsecos al individuo:

Por otro lado, existen cada vez más evidencias que la satisfacción del empleado respecto a su trabajo viene condicionada por factores genéticos. Diversas investigaciones sugieren que la disposición de un individuo hacia la vida –positiva o negativa- está establecida por su estructura genética, persiste en el tiempo, es decir, se mantiene estable y se refleja en su disposición hacia el trabajo. Así, aunque la empresa se esfuerce en mejorar la satisfacción de sus empleados, si un trabajador muestra predisposición negativa previa es poco probable que las condiciones de la empresa tengan una influencia significativa en la satisfacción del trabajador y a medio plazo volverá a su “nivel fijo” de satisfacción.

¿Cómo podemos asegurarnos entonces de contar con trabajadores que muestren una actitud positiva hacia el trabajo?

Previamente, en el proceso de selección de personal. Si la empresa desea contar con empleados satisfechos, es decir, con actitudes positivas hacia su trabajo, se necesitará detectar a los candidatos “negativos”, aquellos que obtienen poca satisfacción de su empleo sin que importen las condiciones de éste así como seleccionar candidatos que cuenten con autoevaluaciones fundamentales positivas, es decir, que sean positivas respecto de sí mismas.

Asimismo, se deberán analizar cuáles son los factores más importantes que cada candidato considere los más importantes para la satisfacción con su trabajo para que coincidan al máximo con las características del trabajo que se ofrece o con políticas internas de la organización.

En definitiva, contar con una fuera de trabajo satisfecha dependerá  tanto del esfuerzo que hagan las empresas en mejorar determinados factores que están bajo su control  como  del control del proceso de selección.