TECNOLOGIA

Tecnología y Empleo

En un muy interesante artículo publicado por profesores de la Escuela Sloan de Administración y Dirección de Empresas del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés) sobre la automatización y su efecto sobre el empleo, se afirma que la tecnología es responsable tanto del aumento de la productividad de las empresas –un efecto positivo- como de la reducción del empleo total ya que la automatización reduce el número de trabajadores necesarios en muchos puestos de trabajo.

Esta cuestión es antigua, de hecho Keynes en los años 30 ya hablaba de una nueva “enfermedad” denominada desempleo tecnológico.

Lo cierto es que existe una controversia entre diversos economistas sobre este tema pues unos consideran que el rápido cambio tecnológico destruye empleos  a un ritmo mayor del que los está creando, lo cual contribuye a unos menores ingresos medios y, por consiguiente, al aumento de la desigualdad en los países tecnológicamente avanzados. De hecho se puede observar cómo países con crecimiento económico no presentan cifras paralelas de crecimiento en puestos de trabajo  ya que, como argumentan los economistas defensores de esta idea, la gente se está quedando atrás porque la tecnología avanza muy rápido éstos no consiguen mantener el ritmo.

Otra corriente teórica afirma que el efecto de la tecnología sobre el empleo es temporal, es decir, aunque a corto y medio plazo puede tener un efecto de destrucción de empleo, a medida que los trabajadores vayan ajustando sus capacidades y los emprendedores creen oportunidades basadas en las nuevas tecnologías, la creación de empleo rebotará al alza.

Estos economistas se basan en lo que ha pasado hasta ahora ya que si analizamos la historia y los efectos de la introducción de nuevas tecnologías siempre se han producido efectos temporales negativos sobre el empleo, recuperándose tras un periodo de adaptación. La gran pregunta es si en el caso de las nuevas tecnologías se repetirá éste patrón histórico o será distinto, en este último creando desempleo a largo plazo sin un efecto de recuperación.

Lamentablemente la economía no es una ciencia empírica y no se puede afirmar categóricamente quién de las dos posturas es la acertada. De hecho en la actualidad estamos viviendo las consecuencias de teorías económicas que se están  demostrando erróneas hasta que no ha pasado un largo periodo desde su implantación.

Tecnología y productividad

Un aumento de la productividad significa que las empresas pueden hacer el mismo trabajo con menos empleados gracias a  los avances tecnológicos, pero también permite a las empresas ampliar la producción con los empleados existentes e incluso entrar en nuevos mercados. Es decir, como la tecnología permite que los procesos de las empresas sean más baratos y eficientes,  éstas pueden crecer y por lo tanto  mantener e incluso ampliar su cifra de trabajadores según afirman los defensores de que la tecnología  no destruye empleos.

Puestos vulnerables

La visión menos optimista sobre el efecto de la automatización en los puestos de trabajo  muestra que la rápida aceleración del progreso tecnológico ha ampliado mucho la desigualdad en los ingresos. Así los que diseñen y desarrollen aplicaciones tecnológicas innovadoras serán las nuevas “estrellas” mientras que muchos trabajadores de la clase media se verán profundamente afectados ya que incluso en puestos donde no se creía que la tecnología afectaría como en medicina, servicios financieros, puestos administrativos, atención al cliente –como vemos en la imagen que acompaña al artículo, el check-in en el aeropuerto de Munich (Alemania) se realiza mediante máquinas sin necesidad de personal de atención al cliente-, enseñanza,… se verán asimismo afectados por la introducción de las nuevas tecnologías como afirman desde el MIT. Asimismo otro estudio elaborado por Michael Osborne de la Universidad de Oxford, afirman que un 47% de los trabajos corren un alto riesgo de ser automatizados.

Esto tendrá un impacto significativo en la clase media según Brynjolfsson y McAfee, economistas de MIT y la sociedad se irá polarizando progresivamente.

Aunque no todo el mundo está de acuerdo con estas conclusiones, lo cierto es que la  tecnología está ampliando la brecha de ingresos entre quienes la dominan y el resto. Y aunque en el mejor de los casos este efecto sea temporal como defienden otros economistas, para quienes lo sufren es extremadamente doloroso.