trabajar en equipo

Empresas de todo el mundo, con independencia del sector,  cuentan entre sus requisitos de contratación a nuevos empleados la capacidad de trabajar en equipo.

Por ejemplo, en un estudio elaborado por la Universidad Carlos III  sobre las competencias demandadas por las empresas españolas a los titulados universitarios, se concluye que la competencia transversal más importante para las empresas en todas las titulaciones  -aparte de la competencia técnica- es la capacidad del trabajo en equipo.

Responsables de contratación de grandes empresas lo justifican en parte por la tendencia general a que los organigramas de las empresas estén caracterizados por una disposición más plana frente a la disposición  tradicional  vertical o piramidal en la que con jerarquía  fluye de arriba abajo.

De esta forma, en las estructuras planas, cada empleado juega un papel importante en el equipo. Además, hay una tendencia creciente a que se organicen equipos para llevar a cabo el trabajo pues conforme el entorno empresarial se ha vuelto más competitivo se recurre a los equipos como la mejor forma de aprovechar los talentos de los empleados y como medio de aumentar la motivación de éstos.

Según Pablo Cardona, profesor de Dirección de las Personas en IESE, trabajar en equipo consiste en “colaborar organizadamente para obtener un objetivo común. Ello supone entender las interdependencias que se dan entre los miembros del equipo y sacar el máximo provecho de ellas en aras de la consecución de la meta común”.

La capacidad de trabajar en equipo se puede aprender: por ejemplo, ESADE destaca como una de las mejores escuelas de negocio para aprender esta competencia según el ranking de Bloomberg Businessweek. La escuela divide a los estudiantes en a su llegada en equipos y cada semestre rehacen los grupos; de esta forma, no permite que los estudiantes se “acomoden” a sus equipos iniciales y les permite entrenarse con las situaciones con las que se van a encontrar en las empresas.

El cambio de trabajar solos a que tengan que cooperar con otros compañeros implica que tengan que compartir información, sepan afrontar las dificultades y diferencias que se puedan producir entre ellos y no busquen solamente su propio beneficio personal y sí el bien del equipo.